Pasa en todos los negocios: suena el teléfono cuando estás con un cliente, en la furgoneta o simplemente ya has cerrado. Esa llamada no vuelve. Lo que montamos es algo que coge esas llamadas, contesta lo de siempre —horarios, precios, si hay hueco, dónde estáis— y te deja apuntado quién ha llamado y para qué. Tú devuelves la llamada cuando puedes, sabiendo ya de qué va. Es uno de los sistemas que montamos; si lo que necesitáis es otra cosa, lo diseñamos.
Las de la hora de comer, las de las ocho y media y las del sábado. Cada una de esas es alguien que tenía intención de gastarse dinero contigo.
Horario, dirección, qué hacéis, cuánto cuesta más o menos y si hay hueco esta semana. Es la conversación que repites veinte veces al día.
Quién ha llamado, su teléfono y qué quería, en dos líneas. Devuelves la llamada sabiendo de qué va, sin empezar de cero.
Habla como una persona, no como un contestador de los de "pulse uno". El que llama no tiene que pelearse con un menú.
Puede tener su propio número, o coger las llamadas de tu línea actual cuando tú no las cojas. Lo que prefieras.
Un negocio que recibe quince llamadas al día pierde entre una y dos horas solo en las que son para preguntar lo mismo. Eso es lo que deja de comerte el día.
Echa la cuenta de las llamadas perdidas que tienes hoy en el móvil. En un negocio normal son tres o cuatro al día. De esas, una o dos eran alguien preguntando por un presupuesto. Si cada presupuesto que cierras te deja 200 €, no coger esas llamadas te está costando bastante más al mes de lo que cuesta esto. Y ni siquiera lo ves, porque una llamada que no coges no deja rastro en ningún sitio: simplemente esa persona llama al siguiente de la lista.
Desde 490€ + 149€/mes, con 300 minutos de llamada incluidos al mes. El minuto de más son 0,35€. La mayoría de negocios no pasa de los 300.
Depende de las llamadas que recibas. Con quince llamadas al día, entre una y dos horas diarias se van en contestar lo mismo: horarios, precios y si hay hueco. Eso es lo que deja de hacer una persona.
Se nota poco, pero no lo escondemos: contesta lo básico y, en cuanto la conversación se sale de ahí, toma los datos y te pasa el aviso para que llames tú.
No. Puede llevar un número nuevo o coger las llamadas de tu línea de siempre cuando tú no las cojas. Se decide al montarlo.
Entre una y dos semanas. Lo que más tiempo lleva no es montarlo, es afinar lo que tiene que contestar para que suene a tu negocio y no a un robot.