La mayoría de los clientes que pierdes no se van por el precio: se van porque nadie les contestó a tiempo. Este asistente conoce tus precios, tus servicios y tus horarios porque lo entrenamos con la información de tu empresa. Contesta al que pregunta, le saca los datos y te deja el aviso con todo apuntado. Funciona en tu web, y si lo quieres, también por WhatsApp. Es uno de los sistemas que montamos; si lo que necesitáis es otra cosa, lo diseñamos.
No es un chat genérico. Sabe lo que cobras, lo que haces, cuándo abres y qué te preguntan siempre, porque se lo damos nosotros antes de encenderlo.
A las 23:40, en agosto y el día que estás reunido. El cliente que pregunta recibe respuesta en el momento, que es cuando todavía le interesa.
En cuanto alguien deja de ser una visita y pasa a ser un cliente posible, te llega el aviso con su nombre, su teléfono y lo que quería. A primera hora lo tienes.
Cada conversación y cada contacto quedan registrados y ordenados. Se acabaron los clientes en papelitos, en el WhatsApp del móvil y en la cabeza.
La versión de entrada vive en tu web. La completa atiende además tu WhatsApp, que suele ser por donde escribe de verdad la gente en España.
Los clientes preguntan cosas que no habíamos previsto. Cada mes revisamos qué le han preguntado y le enseñamos lo que le faltaba.
Piensa en el último presupuesto que se te escapó. Lo normal no es que te dijeran que no: es que escribieron un martes a las once de la noche, nadie contestó, y al día siguiente ya habían preguntado en otro sitio. Eso no se arregla trabajando más horas. Se arregla teniendo a alguien que conteste esa noche, le diga lo que cuesta, le tome los datos y te lo deje anotado para que tú llames por la mañana, cuando esa persona todavía se acuerda de ti.
Desde 590€ + 79€/mes en tu web. Con WhatsApp incluido, 890€ + 129€/mes; en ese caso el consumo de mensajes de WhatsApp se factura aparte y suele ser de pocos euros al mes.
Tus precios, tus servicios, tus horarios y las preguntas que más te hacen. Te damos una plantilla para que no tengas que pensar qué mandarnos.
Entre cinco y siete días desde que nos pasas la información.
No se lo inventa: lo dice y te pasa el aviso para que contestes tú. Y esa pregunta entra en la revisión del mes siguiente, para que la próxima vez sí la sepa.
No. Quita de en medio lo que se repite —precios, horarios, disponibilidad, primeros datos— para que la persona que tienes se dedique a lo que sí necesita a una persona.