Ninguna empresa trabaja igual que otra, así que no hay un paquete que sirva para todas. Entramos, miramos cómo trabajáis de verdad, buscamos dónde se os va el tiempo y el dinero, y construimos el sistema que resuelve ese punto concreto. Estas son las cuatro cosas que más nos encontramos, pero lo que se monta se diseña para vosotros.
En una tienda online, siete de cada diez carritos se abandonan. En un negocio de servicios, el que pregunta a las once de la noche y no recibe respuesta. Es el mismo problema con dos caras, y se resuelve distinto en cada empresa.
Datos que alguien copia de un sitio a otro, correos que se reenvían siempre igual, el informe que se rehace cada lunes. Cuando sumas lo que cuesta al mes, suele ser más de lo que cuesta quitarlo de en medio.
Los clientes en el WhatsApp, los pedidos en el correo, los presupuestos en una carpeta y los números en la cabeza de alguien. Conectar lo que ya usáis suele rendir más que cambiarlo todo por una herramienta nueva.
Empresas que ejecutan contratos públicos, o que trabajan en sectores donde hay que justificar lo que se hace. El sistema recoge la prueba mientras se trabaja, en vez de reconstruirla a la carrera cuando la piden.
Primero miramos. Antes de proponer nada entramos en vuestro negocio y buscamos el punto donde se pierde dinero o se van las horas, con datos y no con suposiciones. Después diseñamos el sistema para ese punto, lo montamos y os enseñamos qué ha cambiado, en números. Y si al mirar resulta que no hay gran cosa que automatizar, os lo decimos.
Analiza cómo trabaja una empresa concreta y le construye el sistema que necesita, en lugar de venderle un producto cerrado. El resultado es distinto en cada caso porque parte de un problema distinto.
Una herramienta te da funciones y tú te apañas para encajarlas en tu forma de trabajar. Un sistema a medida parte de esa forma de trabajar y se construye alrededor, conectando lo que ya usáis sin obligaros a cambiarlo todo.
Desde negocios de una persona hasta empresas con varios departamentos. Lo que importa no es el tamaño, sino que haya algo repetitivo que esté costando tiempo, dinero o clientes.
Depende de lo que haya que construir, así que no publicamos tarifas: sería inventarlas. Lo miramos primero sin compromiso y os pasamos un presupuesto cerrado antes de empezar.
Un sistema acotado, como recuperar los carritos de una tienda online, suele estar funcionando en una semana. Los proyectos que tocan varios departamentos se hacen por fases, para que haya resultado desde la primera.
Sora Systems está en Alicante y trabajamos con empresas de toda España. Todo se diseña, se monta y se mantiene en remoto.